Memoria selectiva.

Elimino el miedo, la sensación de fragilidad de la vida, elimino la pena en la cara ajena, la idea de perderle. Elimino el recuerdo de no tener a Eva para llorar al lado durante casi un mes, las comidas en la cafetería del hospital en soledad, las noches con bata y mascarilla en la habitación. Elimino el pesimismo que pareció sentarse junto a mi algún día de improviso. Elimino el incómodo huésped que se instaló junto a nosotros en la vuelta a casa del hospital. Elimino el abandono emocional que en ocasiones le hemos brindado a Martina durante este año, la visita al hospital el día de noche vieja, los sustos con el termómetro, la hinchazón de la cara por el corticoide… Elimino mis ganas de que explotara el mundo y se fuera todo a la mierda. 

Selecciono la risa de Guzmán, la esperanza, la luz en la mirada de todos. Selecciono el ejército incondicional de amigos con lanzas y escudos avanzando paso a paso con firmeza para hacer retroceder al enemigo. Selecciono la energía que por momentos se podía tocar y abrazar que nos ha rodeado y sigue haciéndolo. Selecciono la iniciativa de Encarna de los Viernes con Guzmán para que nos siga acompañando. Selecciono a la familia, padres, tíos, hermanos, primos… por todo, absolutamente todo, visitas, llamadas, miradas, risas… Y la risa de Guzmán… Selecciono el “para algo”, que está cambiando nuestras vidas. Selecciono las lágrimas derramadas, las conversaciones sinérgicas de pasillo de hospital, los nuevos amigos de aventura, Kike, Unai, Miguel, Alex, María, Hugo, Patricia, Kike sr., Olvido, Carlos… Selecciono el cariño, el cuidado y el amor de cada enfermera que nos ha atendido, el beso de Eva a Guzmán el día que se quitó la mascarilla, la risa de Guzmán… Selecciono la sensación de sabiduría de Guzmán que convierto en totalmente normal y natural cada segundo, cada lugar, cada instante, convirtiéndolos en su aquí y su ahora, en nuestro aquí y nuestro ahora. Selecciono la gratitud que siento hacia el Universo y que he sentido hacia todo el mundo este año, la sensación de unión extrema en la que me siento y me he sentido con Eva que ha convertido cada segundo de fragilidad en fortaleza para el camino… Selecciono la confianza, las visualizaciones positivas, las comidas con amigos, las carcajadas de Guzmán… Selecciono las puertas que este aquí y ahora me han ido abriendo. Selecciono en lo que se ha convertido este blog, esta red de solidaridad de intangibles, donde cada vez que entro salgo con mucho más de lo que doy. 
Y por encima de todo, selecciono la risa de Guzmán. 
Si como se dice, la memoria es selectiva, mi selección de los recuerdos de este año la acabo de hacer. Y sólo ha quedado amor, esperanza y gratitud.

12 respuesta a “Memoria selectiva.”

  1. jose, eva, martina, guzman, y todo lo que cuentas y que me hace aprender y pensar en positivo y mandartelo; todo eso, selecciono yo jose. Gracias ( y por encima de todo esto, oigo a guzman reirse, bien!)

  2. Nosotros seleccionamos el inmenso amor que sentimos por vosotros, haber podido ser conscientes de lo que os queremos, de lo bien que estamos con vosotros y de que queremos seguir viviendo a vuestro lado. Con vosotros.
    E&P

  3. Me ha encantado leerte Jose. Si puedes hazlo amigo, quédate con lo bueno, lo entrañable, lo importante de la vida. Cuántas cosas y hechos hermosos. Quédate con tood eso, lo bueno. Un abrazo enorme para ti, para Eva y para tu pequeño SOL

  4. Querido cuarteto, sois un ejemplo de UNIDAD, AMOR y FUERZA…
    Os conoci hace poco y hoy me pase otra vez por aqui, ahora soy seguidora, y quiero ver la forma de poder colaborar con un pequeño grano de arena.
    Aqui estoy para lo que creais que pueda colaborar!
    Un abrazo

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