4º escalón

El lunes pasado, día laborable, se subía el 4º escalón de la escalera de San Fermín. Como ya sabéis, Bea en su día le pidió al parroco, Santos, pedir por Guzmán en todo este camino. El lunes, su hermana, nuestra AMIGA, Celia, se fue desde Madrid con los niños a la misa y este es su relato:

«4 de Abril de 2011. Tarde con relativo buen tiempo en Pamplona y paseo muy agradable por la parte vieja antes de ir a la Misa. Yo sola con mis dos niños, porque Antonio ya se ha vuelto a Madrid y mis padres están de médico en Vitoria. 19:15.

Llamada de mi madre: acabamos de salir del médico y no nos va a dar tiempo a llegar a la Misa. Ya lo suponía, por la hora. Me dirijo hacia la Iglesia de San Lorenzo y accedo por la entrada trasera habilitada con rampa. Veo que no puedo entrar por ahí porque la gente tapa hasta la puerta.

Recuerdo las palabras de Bea «Suele haber mucha gente y deberías ir media hora antes para coger buen sitio», algo complicado con «los enanos» si quiero que aguanten la Misa. Doy la vuelta por el otro lado y atravieso la nave de la iglesia con todos los bancos llenos de gente sentada y por supuesto el acceso a la Capilla colapsado. Pero pienso en dos segundos que voy a intentar entrar y que quizás por delante haya algún hueco. Así que aprovechándome del carro de Toni pido paso con los dos peques siguiéndome detrás, avanzando sobre la alfombra roja hacia el altar.

La Capilla está preciosa y llenísima de gente. Todos me miran. Por fin veo un lateral donde poderme colocar, con el carrito detrás de la columna. Alivio y alegría. Por un lado me asomo y veo el altar con San Fermín detrás no muy lejos y por el otro lado puedo ver al grupo jotero. Llega la alcaldesa de Pamplona y comienza la Misa. Toni quiere aupa. Está cansado. Le acuno en brazos y al ratito se duerme. ¡Qué suerte! Ahora ya tengo manos libres para poder grabar.

A David le dejan unas señoras colocarse delante de ellas en el banco para poder ver a los que cantan las jotas. Santos, el sacerdote, lee el Evangelio. Trata sobre la curación de un enfermo. Pienso en Guzmán. Santos también y empieza la Homilía recordando al «chavalico» de Madrid que está enfermo. Sorpresa. Comienzo a grabar. Me alegro y me emociono. Espero que se pueda oir. Pido por Guzmán, para que se cure, como acaba de decir Santos.

David se aburre y pregunta que cuándo termina. Le digo que falta poco, que probaremos a salir en la Comunión. Menos mal que de vez en cuando cantan jotas a San Fermín y le gusta. Durante la Comunión no veo fácil la salida y esperamos hasta el final. Estrenan una jota nueva para la ocasión. Toni sigue dormido.

Cantamos todos a la alcaldesa «Feliz, feliz en tu día……» por su cumpleaños y a petición de Santos. Termina la Misa pero siguen las jotas. Intento salir por sitios alternativos sin conseguirlo. Con el carrito es complicado porque la gente se queda a escuchar las jotas. Al final se tienen que levantar de un banco para dejarme salir. Por fin salimos. A los pocos minutos Toni se despierta. Doy gracias a Dios por su oportuna siesta. Ha sido una Misa preciosa. Me dirijo a casa para volver a Madrid. Ya hemos subido otro escalón. Y con Guzmán. Ya falta menos……..»

«Lectura del santo evangelio según san Juan (4,43-54): En aquel tiempo, salió Jesús de Samaria para Galilea. Jesús mismo había hecho esta afirmación: «Un profeta no es estimado en su propia patria.» Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verle, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: «Como no veáis signos y prodigios, no creéis.» El funcionario insiste: «Señor, baja antes de que se muera mi niño.» Jesús le contesta: «Anda, tu hijo está curado.» El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo estaba curado. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron: «Hoy a la una lo dejó la fiebre.» El padre cayó en la cuenta de que ésa era la hora cuando Jesús le había dicho: «Tu hijo está curado.» Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea. Palabra del Señor»

Gracias a todos los que en cualquier forma, religión, acto, pensamiento, oración, visualización, deseo, rito, proyección… apoyais la curación de Guzmán. Muchas, muchas gracias.
Hoy viernes nos volvemos a juntar a las 22:30

7 respuesta a “4º escalón”

  1. Qué emocionante: el esfuerzo y la fuerza de voluntad de vuestra amiga; las palabras sosegadas y cariñosas del sacerdote; la "casualidad" (¿hay casualidades?) del Evangelio; el consuelo y la gratitud de unos padres que sufren; y, lo más importante,¡que ya queda un escalón menos!
    Vuestra amiga, como los enfermos que visitaban a Jesús, no lo tenía fácil, la multitud no le dejaba acceder, pero su fe le hizo perseverar y conseguir este valioso testimonio. "Tu fe te ha salvado"
    Somos muchos los que tenemos fe en la curación de Guzmán.

  2. ja ja ja… gracias Paloma. Si es por aburrirle, creo que lleva dos tazas…
    Gracias jesusa
    Gracias Pilar, vamos padelante seguro!
    Gracias Pili por entrar aquí y por tus palabras
    Gracias Blanca. Desde hace tiempo sólo creo en la Causalidad no en la Casualidad.
    Danke Carolina!!

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