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A Alejandra le diagnosticaron Leucemia Linfoblástica Aguda en marzo de 2021. Tenía entonces 7 Años. Su madre, Elena, nos cuenta en primera persona cómo ha sido este proceso.

El testimonio de una madre.

“Un día lo tienes todo: una familia preciosa, tu trabajo, un hogar, rutinas… Al día siguiente te dicen que esa fiebre que tiene tu hija es síntoma de una leucemia e ingresas en el hospital con ella para que empiecen a ponerle quimioterapia.

No hay tiempo de pensar. No hay tiempo de asimilar. Solo hay que actuar.  No sabes cuándo vas a salir, ni siquiera sabes si va a salir bien, y te agarras a la confianza de que esto tiene que salir bien. Empiezo a escuchar palabras de las que no entiendo el significado: nombres de medicamentos quimioterapéuticos imposibles, Port a Cath, intratecal, punción, neutropenia, transfusiones, corticoides, antibióticos.

Alejandra en el hospi
La vida nos golpeó y tuvimos que parar.

Ya solo importaba una cosa, y es la lucha por la supervivencia. Todo dejó de existir, incluso yo misma. Y empezaron las preguntas: ¿Por qué a nosotros? ¿Qué hemos hecho mal?

No hay respuestas. La única que encontramos es que esto es una realidad: hay niños con cáncer, hay niños que viven en los hospitales, hay niños que sufren. Esta realidad no debería dejar indiferente a nadie, pero hasta que no tenemos algún caso cerca no somos conscientes.

Ha sido muy duro ver a mi hija hinchada por los medicamentos. Dejó de ser ella, le cambió el color de la piel, volviéndose de cera, pálida como el jazmín. Los efectos de lo que le está curando la dejan agotada, sin fuerza ni apetito, sin pelo… Sé que esa medicación le ayudará a salir de esto, pero yo lo veo como veneno que convierte a mi niña en un expolio de lo que era.

Alejandra durante el tratamiento.

Afortunadamente ella está respondiendo bien al tratamiento, pero hoy por hoy la plena curación de la leucemia de nuestra hija no la pueden garantizar. Aun estando limpia, siempre hay un pequeño porcentaje de recaída. El tiempo corre a nuestro favor, eso sí y aprenderemos a vivir en alerta, con inseguridades y miedos, aunque vamos a exprimir juntos cada minuto, sin dejar de darnos abrazos, sin dejar de mirarla y de acariciarla.

Somos conscientes del enorme milagro que es que la ciencia, los avances en investigación que permiten que mi hija sea uno de esos casos con buenas perspectivas de curación. Y me gusta mostrar cómo es ella, cómo lo está llevando, por si esto ayuda a otras familias en nuestra misma situación.

Los niños tienen una fuerza de la que no somos conscientes. Ella nos ha dado energía y nos la sigue dando. Alejandra está siendo el motor y la protagonista de todo. Un ejemplo de ello es el día que pudo volver al colegio. La emoción que supuso para nosotros, gracias al apoyo de su colegio, de sus amigas y maestros, que, casualidades de la vida, habían corrido la Vuelta al cole contra la leucemia infantil de Unoentrecienmil.

Las amigas y profes de Alejandra corriendo la Vuelta al Cole contra la leucemia infantil
Alejandra en su vuelta al cole

Gracias, hija, por no perder las ganas de vivir, por no parar de sonreír, por seguir siendo una niña siempre y demostrarnos que ver la vida a través de tus ojos es, simplemente, genial.”

Claudia, Elena, Fran y Alejandra. Una familia genial.

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